
"Uno
viene al mundo a buscar un lugar donde se sienta cómodo..."
así explica Héctor "Limón"
García su vuelta a Via Varela con nueva formaciòn
y nueva placa "Picado Grueso".
Después de haber estado en la Bersuit hasta Libertinaje
y en “Frappe” el primer disco de Javier Calamaro,
queda demostrado que Limòn no es un tipo que le escapa
al éxito, sino que es un inquieto que busca constantemente
su lugar y cuando siente que no lo encuentra, trata de generarlo.
Aquí podrán disfrutar de una charla que no
tiene desperdicio.
Te
pudiste alejar un poco del estilo musical que venias haciendo,
de la formación anterior pero no del nombre. ¿Qué
significado tiene para vos “Vía Varela?”
Limón
García: No, es más, te digo que en algún
momento, mientras grabábamos el disco, se había
barajado la posibilidad de cambiar el nombre porque estaba
pasando otra cosa, eran otros lo músicos y además
esta formación se permitía tocar un montón
de cosas que las otras formaciones no se habían permitido,
entonces en un momento dado pensamos en la idea de cambiar
el nombre pero estuvo muy fuerte eso, porque llegó
un momento que estábamos decididos a que el disco,
en realidad iba a ser al revés, se iba a llamar la
banda “Picado Grueso”, y el disco “Vía
Varela”. Ósea íbamos a hacer un trueque.
Pero después la gente que nos conoce y todo... nos
decían, con razón alguna ¿cuál
es el sentido? Una banda puede mutar también y sobre
todo... por ejemplo Juan de “la Bersuit”, me
decía “eh, bueno nosotros también mutamos”
porque cuando yo estaba con ellos, veníamos de hacer
una historia y pasamos a hacer otra totalmente distinta.
Hasta que hubo un cambio límite...
Limón
García: Si, fue un cambio limite, porque era vida
o muerte y el cambio de Vía Varela no fue un cambio
así, fue desde el interior, yo aprendí mucho
y me quite muchos prejuicios con Bersuit y con otras bandas
que estuve dando vueltas, haciendo, cantando como invitado
y entonces yo me encontraba con que tenía un montón
de temas que nunca llevaba a la banda porque me parecía
que Vía Varela no los podía tocar y entonces
una de las cosas que yo aprendí, es que si vos tenés
la personalidad y el sonido de la banda, cualquier cosa
que toques lo vas a tocar como suena esa banda y si la canción
esta buena, mejor.
Hablando
del disco, ¿Cuáles son las ideas o conceptos
de “picado grueso”?
Limòn
Garcìa: para nosotros, que somos músicos que
se identifican con una sociedad o un proyecto de sociedad
más justo, que intentamos decir las cosas que creemos,
que es lo que lo que le pasa a la gente que es “picado
grueso”, esa gente que todos los días viaja
a su lugar de laburo que tiene sueños y un montón
de cosas adentro, aunque el sistema todo el tiempo lo combate,
lo conmueve o lo posterga y sin embargo esa persona, sigue
pensando que en algún momento las cosas van a cambiar.
Y nosotros tocamos mucho para esa gente. Sentimos que ese
es nuestro lugar hoy, pero no solamente en un plano de vista
social como puede ser “Palo y palo” o “subís,
bajas” sino también desde el lugar afectivo,
desde el lugar de la “consentida” que es una
cosa fresca y tierna.
Las
letras del disco muestran una gama de personajes que podrían
ser los que comprenden a una persona y también se
puede apreciar una carga de dolor importante ¿Eso
fue lo que se propusieron mostrar?
Limón
García: Sí, el disco tiene mucho dolor pero
también mucha esperanza. Esa cosa de que uno sale
a la calle y te dan ganas de putear porque decís:
“loco no puede ser que todo esté así”.
Ni yo, ni mis hijos, ni mis hermanos, ni mi familia, ni
mis amigos, nadie se merece esta sociedad tan injusta y
en ese plan también te enamoras, tenés un
hijo y sentís las mismas cosas. El disco tiene todo
eso. Cuando nosotros terminamos de escuchar el disco, nos
dimos cuenta que verdaderamente era una galería de
personajes. Hay varios personajes en el disco que cantan
de una forma, o de otra, diciendo una cosa u otra, pero
son los personajes que uno tiene adentro.
Otro
atributo que posee el disco que llama mucho la atención
es el arte del boock, porque causa una sensación
de asombro y a la vez de dolor. ¿Tiene ese significado
o es otro el fin?
Limón
García: Nosotros cuando terminamos el disco dijimos:
“bueno hay que hacer el arte”. Inmediatamente
cuando lo estábamos terminando apareció Salvador
Batalla, que es un artista y un fotógrafo increíble
que había hecho varios discos de “Bersuit”.
Yo lo conozco a raíz de eso, a través de ir
a donde expone sus fotos. Y también siento una profunda
admiración por él. Cuando él dijo que
quería participar del disco, yo creí que lo
más justo y lo más lógico era darle
los temas y que elija lo que pasaba en cada una de las letras
y como lo veía, porque él es otro artista
y cada uno tiene una mirada distinta aunque la esencia siga
siendo la misma. Yo sabía que él iba a interpretar
lo que nosotros queríamos decir y fue alucinante,
porque las fotos tienen muchísimo que ver con cada
una de las letras y con cada una de las canciones, incluso
tenés que andar girando el boock y eso significa
que te saca de un lugar y te pone en otro todo el tiempo.
Además de eso, cuando él trajo las fotos nos
juntamos para ver como diseñábamos el tema
de las letras, de cómo iban a ir, y todo eso. Yo
dije: “no las fotos no se tocan, las letras no son
importantes, lo que es importante en este libro son las
fotos, la letra si la querés escuchar la tenes en
la canción..
Que
no le quite importancia a la foto...
Limón
García: ¡Claro!. Porque vos pones la letra
arriba de la foto y eso es una violación a un acto
artístico y no queríamos eso, porque estamos
con esa historia de reivindicar la mística del rock,
del arte y de todo eso.
Eso
fue porque se perdió mucho la cultura, ahora es todo
muy rápido y muy sencillo.
Limón
García: Exactamente. Y además en una sociedad
que por tantos años fue postergada, la gente tiene
la necesidad de hacerse notar y ser protagonista y esta
cultura que se instaló en la década del `90
en este país, realmente consumió un montón
de cosas, se fagocitó rápidamente a una vieja
historia que nosotros teníamos, una cuestión
hasta esperada, se tocaba mucho pero un show era esperado,
vos ibas a ver a Spinetta, Serú Girán, Charly,
Fito y decías: ¡bueno vamos, vamos! y no sabías
como iba a ser la escenografía.
En
sí, ibas a buscar una sorpresa.
Limón
García: Y sí, ibas a disfrutar de la música
también, que ese es otro de los temas.
Hay que alimentar la utopía, porque si no hay utopía
no hay sueños y si no hay sueños té
empezás a meter cosas por la nariz hasta que decís
basta.
Hasta
que terminas dependiendo de eso y tu felicidad pasa por
ahí, lo que hay que encontrar es eso, el sueño.
Limón
García: Me parece que los artistas y los medios de
comunicación tendrían que dejar un poco la
hipocresía con este tipo de cosas y ponerse las pilas
y trabajar por la cultura. Hay muchas bandas que están
haciendo un trabajo muy en serio y están trabajando
para los shows. Lo que pasa es que a veces lo que se difunden
son las “otras bandas”, que están en
otro plan. Nosotros creemos en eso, y ahí estamos
dándole batalla para sacar este proyecto adelante,
que es difícil, pero ya lo sabemos, porque siempre
lo fue.
Pero
es parte del juego y lo lindo es ir logrando cosas. Si uno
pierde, eso termina perdiendo todo. Si uno tuviera todo
antes de arrancar, no buscaría caminos.
Limón
García: Claro yo me podía haber quedado en
“la bersuit” tranquilamente, disfrutando de
tocar para 5.000 o 10.000 personas, pero ese no era mi plan.
¿La
idea de renovación se basa más en seguir buscando
ese sueño que es llegar con tu banda a lo más
alto o seguir conservando ese espíritu de lucha constante?
Limón
García: Muchos artistas tienen la facultad o la virtud
de ser transgresores en un montón de cosas, de generar
un montón de cosas y cuando la gente espera que hagan
un mueble resulta que los tipos hacen un auto, entonces
uno dice: para, ¿qué pasó?. Muchos
artistas hacen eso, transgreden desde ese lado, yo soy inquieto
con otras cosas y cuando siento que no estoy cómodo
en un lugar tengo que arrancar con otra cosa, necesito todo
el tiempo tener el espacio para poder decir muchas cosas.
Trato de encontrarlo, en este caso lo estoy haciendo con
“Vía Varela”, lo hice mucho con “bersuit”
y mis amigos me ayudaron a realizar este disco porque realmente
yo no hubiera podido hacerlo solo, es un espíritu
inexplicable, porque los pibes me decían: ¿por
qué te vas? ¿Por qué te fuiste? Hice
“Frappe”, el primer disco con Javier Calamaro
y también me fui, Javier empezó su carrera
con ese disco, yo lo terminé y me fui.
Uno viene al mundo a buscar un lugar donde se sienta cómodo
y yo estoy buscando ese lugar musical donde me sienta cómodo,
en este momento el mejor lugar que podía tener es
el que tengo, que realmente estoy muy cómodo. Estoy
componiendo solo y con Juan (Suvirá) también
hacemos muchas canciones. Pero me llevó mucho tiempo
estar en este lugar y ahora estoy cómodo me siento
bien, cuando no puedo hacer una letra, lo llamo a Juan y
le digo: che Juan tengo una música, te la paso. Y
él la termina pero la sensación es de, estoy
haciendo lo correcto. Cuando siento que me ataca la omnipotencia,
a esas cosas las combato, las visualizo y se que son enemigas
mías. Como sé que son enemigas para mi futuro
y para mi carrera tengo una luz que se prende cuando pasa
eso y llamo a los que saben más que yo y se los digo.
Para mí eso es fundamental porque es un aprendizaje
con la vida.
Estás
renovándote constantemente.
Limón
García: Yo hago las canciones, las llevo a la banda
y después el guitarrista toca, el bajista toca, porque
los que saben de sus instrumentos son ellos y cada uno crea
su instrumento sobre la idea central de la canción,
y así toma la personalidad la banda, sino sería
solamente la personalidad de una persona. Todo el tiempo
tiene un límite eso.
¿cómo
definirías al under?
Limón
García: Es difícil, porque para que haya bandas
under tiene que haber espacios under y hoy no los hay.
Aparte
es como que esa palabra se desgastó. Porque ahora
cualquier banda chica que capaz no tiene una propuesta interesante
se cree parte del under.
Limón
García: Ser under no es tener una banda y no tener
un lugar donde tocar. Es generar cosas, algo que no se está
viendo en el mercado. Under son todas estas bandas como
nosotros y algunas más y otras menos, pero que tienen
una propuesta distinta a lo que se está escuchando
en el mercado y están afuera de él. Pero también
tenes que tener el espacio donde poder mostrar lo under
y hoy esos espacios no están, como “Cemento”
por ejemplo, lugares que hubo en otras épocas no
están y ahora son todos mega eventos, aunque sean
chicos. Hay determinados espacios donde se arman 7 u 8 bandas
y hay alguien que los produce y te pide entradas anticipadas
y eso no es under.
Entrevista:
Juan Manuel Rodríguez y
Claudio Bagnato.
Fotos: Via Varela
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