
Ummagumma
representa ese sueño que todo argentino tuvo alguna
vez, que fue la de ver a Pink Floyd en nuestro país.
La banda tributo, realiza un impecable show respetando estrictamente
lo que es la banda inglesa en vivo con todo sus condimentos:
como chanchos voladores, un avión que se estrella
contra el escenario y la infaltable pantalla circular. Pero
quien puede explicar este fenómeno mejor que sus
integrantes. Antes de la seguidilla de shows que realizarán
en el Condado, el inquieto tuvo una entrevista con ellos.
De
donde nace la idea de realizarle un tributo a Pink Floyd
¿desde el fanatismo o del gusto musical?
Mirá,
en realidad nació de una forma particular. Nosotros
todavía no estabamos en la banda pero ellos quisieron
armar una banda de rock como cualquier otra y dijeron: bueno
vamos a buscar a la gente y buscaron como denominador común
a Floyd para conocerse musicalmente y terminó siendo
nada más que un tributo. Porque nunca surgió
esa banda como para hacer temas propios.
¿Alguna
vez pensaron en hacer algo propio?
En
un principio. En un show llegamos a tocar un tema nuestro,
pero ahora esa idea se disolvió un poco porque aunque
no lo creas a todos nos gusta Floyd pero hay influencias
muy distintas y gustos musicales bastantes distintos. Es
complicado poner a 11 personas de acuerdo.
¿Con
qué se puede encontrar una persona que nunca los
fue haber?
Mirá...
alguien que nuca nos fue a ver se va a encontrar con un
show de Floyd escénicamente, con el concepto de los
que es la banda en vivo y una infraestructura en el escenario
tanto con efectos, como humo, pirotecnia, luces, pantalla
circular... Por ejemplo, los shows que vienen ahora en el
Condado son más tranqui porque es un lugar chiquito
y es mucho más intimo.
¿Cómo
fue la elección del lugar?
Bueno...
ahora en enero y febrero son fechas complicadas para tocar
en capital porque hay poca gente por las vacaciones y la
idea era no perdernos y seguir estando ahí en el
mercado y sin arriesgar a hacer un show tan grande en un
teatro como habitualmente hacemos. El Condado es buen lugar
para tocar porque la gente está cómoda sentada
tomando algo y disfrutando de un show muy copado.
¿Cuáles
son las aspiraciones de ustedes?
Mirá,
este año tenemos un proyecto de tocar afuera que
es lo que mas nos gusta en este momento.
Después
de los shows del Condado... ¿tienen alguna fecha
confirmada?
Por
ahora no hay nada cerrado, pero vamos a estar tocando en
capital seguramente un par de fechas en algún teatro
grande y la posibilidad de ir para afuera que es lo que
más nos entusiasma.
¿Cuál
es el público que asiste a sus shows?
La
verdad que es muy copado. Encontrás pibes de catorce,
quince y dieciséis años, hasta gente de cincuenta
y pico de años, todos en el mismo lugar disfrutando
los shows de la mejor manera. Y la verdad que es buenísima
la respuesta que nosotros tenemos una vez terminado cada
show en nuestra casilla de correo. La verdad que nos mata.
¿Cuantos
integrantes son?
Lo
máximo que llegamos a ser es once pero no en todo
momento, hay veces que con cinco o seis el tema funcionaría
igual, pero tenemos que estar los once.
¿Los
equipos que utilizan son de la época?
Hay
equipos fundamentales que más o menos los tenemos,
pero la batería y los teclados son más nuevos.
Lo que son los equipos de viola y de bajo, tratamos de que
sean lo más vintage posible para poder lograr ese
sonido cálido que tienen los discos viejos.
¿Si
tuvieran que elegir un disco de Floyd por cual optarían?
Es
difícil porque Floyd es una banda que se reinventó
con las décadas y si tuviese que elegir un disco
me costaría muchísimo. Sí, puedo nombrarte
varios que me gustan: The Animals, TheDivision Bell, pero
es difícil elegir uno solo que represente toda la
obra de Floyd y dentro de Ummagumma, cada miembro te puede
llegar a decir un disco distinto. Es demasiado particular
y depende también de cómo te levantes cada
día.
Entrevista:
Juan Manuel Rodríguez.
Fotos: Claudio Passarelli.
|