
Con
casi 15 años de una intensa e inquieta carrera, Karamelo
Santo nos vuelve a sorprender con un nuevo disco: “La
gente Arriba”, el cual deja de lado un poco la carga
panfletaria para sumergirse de lleno en un viaje musicalmente
maduro y con una clara misión de humanidad.
Antes de la primera etapa de su extensa gira por Europa,
Guillermo Goy Ogalde nos abrió las puertas de su
casa de la boca donde hablo con el inquieto de todo.
El nombre del disco “La Gente Arriba”
¿Quiere expresar la lucha por la unión de
las razas o tiene como fin liberar las angustias de la gente?
En
realidad, tiene un sentido más humanista. No es un
disco muy panfletario porque no hay una denuncia directa
y no se presenta una determinada ideología política.
Se ha bajado un poco... por eso digo que es más humanista
o más renacentista; tiene eso de putear un poco los
fanatismos, las religiones y las idiologías políticas
fanáticas, porque hoy el hombre mundial, está
basado en la lucha de dos cuestiones que no son económicas
ni ideológicas sino religiosas. Con toda una práctica
que más allá si esta bueno o malo... en todos
los sectores, hay muchas divisiones y poca unión.
¿Cuánto
influyen las giras a la hora de componer?
Mientras
más salimos afuera más tratamos de imponer
una parte bien nuestra, que tiene que ver con la cultura
de lo que somos. Por ejemplo, en este disco hay unos ritmos
peruanos y andinos en tiempo de tres que es muy de los andes,
de la parte negra del Perú, Bolivia y del norte argentino,
que obviamente llega hasta Mendoza.
¿Cuál
es el circuito que transita una banda como karamelo en Europa?
Es
un circuito que existe desde hace muchos años. No
solamente por nosotros, sino porque Europa siempre fue muy
ávida de cosas nuevas. Y nosotros realmente tocamos
en lugares muy amplios, en cuanto a lo ideológico
como también a lo comercial. A veces, podés
tocar en una discoteca o en un Squat tomado y después
en un gran festival... pero generalmente no hay algo premeditado.
Últimamente hemos tocado mucho en festivales, porque
hemos ido en verano, pero la idea nuestra desde hace cuatro
o cinco años, es que haya un espacio para toda esta
música latina y que por suerte esta creciendo.
¿Cómo
es su relación con las bandas de afuera?
Nosotros
estamos siempre tratando de abrir. Lo que pasa, es que el
laburo afuera siempre es a full y uno generalmente está
una hora en un lugar y ya tiene que subir al micro e irse
a otro lado. Pero en este disco, hay una banda que se llama
ESEEED que significa semilla en alemán, que los tipos
son una banda impresionante, que cierran festivales grosos,
van a Jamaica y como nos hicimos bastante amigos, a ellos
le interesaba que nosotros hiciéramos una canción
en castellano que se llama “Papa Noa” y como
le hicimos la traducción y les gustó bastante,
la incluimos en el disco.
Pero generalmente, allá hay bandas que nos piden
Loops o cosas grabadas de cumbia y siempre se hace ese intercambio
de información musical, porque a ellos les interesa
mucho lo que pasa acá porque realmente lo ven muy
novedoso.
¿Cómo
nació la idea de hacer un clásico como “Wonderfull
World” en versión cumbia?
La
idea nació allá afuera, porque nosotros estábamos
tocando cumbia y un montón de cosas que la gente
se prende, pero nuestras letras son en castellano; entonces
pensamos hacer una canción que estuviera en el conciente
colectivo del público europeo pero con ritmo de cumbia.
Y por suerte, salió algo muy lindo que nosotros pensamos
que iba a pegar mucho allá pero nos han llamado un
montón de programas de acá también
para que lo toquemos.
¿Cuánto
influyo el nacimiento de tu hijo en este disco?
Tener
un hijo es optimizar tu vida, te trae mucha esperanza y
mucha fe. Porque uno no tiene un hijo si no tiene esperanza.
Y la canción que hice, en realidad fue lo que sentí
en ese momento que nació. Y me dije: “Bueno...
si sentí amor por esta persona que era mi mujer en
ese momento, no me importa que reacción yo pueda
tomar con ella en un futuro, si estoy vivo o muerto... el
amor está y somos nosotros”.
¿Qué
diferencias se pueden encontrar entre “La Gente Arriba”
y la placa anterior “Haciendo Bulla”?
Digamos
que este disco es más parecido a “Los Guachos”.
Lo que pasa es que “Los Guachos” era muy panfletario;
había temas como “Guerrillero”. La protesta
era directa contra el FMI, todo lo que había pasado
con De La Rua.
Pero en este último disco, prácticamente no
hay una denuncia directa, no se nombra a nadie y aparte
las canciones están apuntadas a una cuestión
más humana, hablan de los falsos profetas, las veces
que nos engañan, otras hablan de las ganas que tenemos
de tocar todo el día y a veces no nos permiten...
porque nos cierran lugares. Digamos... que es un disco con
momentos, con respeto a “Haciendo Bulla”, no
es un disco apuntado al hit.
Entrevista:
Juan Manuel Rodriguez .
Fotos: Claudio Passarelli.
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